El efecto multiplicador: Cómo se propaga la riqueza en la economía local
Cuando un asistente foráneo paga una noche de hotel o una cena durante un evento, el impacto económico apenas acaba de empezar. El verdadero valor de un proyecto exitoso reside en su capacidad de generar un flujo circular de dinero. En nuestros estudios de impacto económico, no solo medimos el gasto directo, sino que analizamos cómo este se ramifica a través del denominado efecto multiplicador.
La anatomía del impacto: Directo, indirecto e inducido
Para entender la autoridad de un informe económico, es necesario distinguir entre las tres capas del impacto. Mientras que el cálculo directo es el más visible (la facturación inmediata), las capas indirectas e inducidas son las que realmente fortalecen el tejido industrial de una región:
El papel de las tablas Input-Output (TIO)
Aunque nuestra calculadora de impacto simplifica el proceso para un análisis rápido, el método detrás de los datos de autoridad utiliza las tablas Input-Output. Estas tablas son modelos econométricos que describen las interdependencias entre los distintos sectores de una economía.
Gracias a las TIO, podemos saber que por cada euro gastado en «Hostelería», existe un coeficiente (multiplicador) que nos dice cuánto de ese euro acaba revirtiendo en el sector agroalimentario local o en el sector servicios. Sin esa mención metodológica, cualquier estudio de impacto carece de la profundidad necesaria para ser validado por organismos oficiales.
Ejemplo de multiplicación de valor
Imaginemos una inversión de la organización de 10.000 € en estructuras efímeras (stands):
- Inyección directa: 10.000 € a la empresa de montaje local.
- Efecte indirecte: L’empresa de muntatge compra fusta a un serradora local per valor de 3.000€.
- Efecto inducido: Los montadores gastan parte de su salario en el comercio local del barrio.
El impacto final total podría ser de 16.500 € (un multiplicador de 1,65x).
Evitar la fuga de capitales«
Un estudio de impacto económico también debe señalar las fugas. Si un evento contrata a todos sus proveedores fuera de la región, el efecto multiplicador se anula. Por ello, en J3B3 ponemos especial énfasis en el gasto que genera la organización y los agentes involucrados en el entorno más próximo. El retorno real es directamente proporcional a la densidad de la cadena de suministro local.
Entender el flujo del dinero es clave para justificar el apoyo público o privado a cualquier iniciativa. En el próximo artículo abordaremos cómo el método coste-beneficio permite medir lo intangible: el impacto social.